La vuelta al mundo de Ire y Al


¿Donde estamos?: De regreso en Mallorca

TRAS NEPAL REGRESAMOS A MALLORCA.

Tras nuestro viaje a Nepal decidimos regresar a Mallorca ¿La razón? Básicamente dos: Primero que si seguíamos nuestro itinerario, la idea era viajar a Vietnam. El problema era que lo pillábamos en época de lluvias y no nos apetecía visitar el país con lluvia cada día. (Ya tuvimos bastante con Australia).

La segunda es que en nuestra comunidad salían aposiciones y eran una oportunidad que no podíamos desaprovechar. Así que decidimos hacer un paréntesis en nuestro viaje y de paso, dejar un poco bonito el blog.

¡Pero no se preocupen! ya estamos preparando la próxima salida.

 

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Islas Gili

Llegamos a Gili Tawangan a las 12 am. tras el recorrer Nussa Tengara. Ya desde la lancha local se podía ver que era un lugar con mucha infraestructura turística. Elegimos esta isla porque era la más grande, con más servicios, con fiesta pero no excesiva a priori y con el mejor fondo marino. Desde nuestro punto de vista está sobrevalorada. Tanto las playas, como el agua del mar o el estado del coral está muy deteriorado si lo comparamos con el de Flores. Creemos que con estar dos días es más que suficiente.

Como punto positivo decir que vimos cuatro tortugas haciendo snorkel y pudimos contar con bastante variedad culinaria a unos precios no tan desorbitados como nos esperábamos. Nos alojamos en unos bungalows sencillos pero muy limpios por 200.000 IDR (Bungalows Harrys) en la zona noreste de la isla, la parte oeste aunque más alejada de la fiesta, es mucho más cara y las playas son de peor calidad. Tras comernos una ansiada hamburguesa tras días y días de arroz blanco fuimos a hacer snorkel 2 horas a turtle point y luego a ver un bonito sunset con vistas al Agung de Bali desde el noroeste.

Sunset con vistas al Agung

Al día siguiente nos levantamos temprano y alquilamos unas bicicletas por 40.000 IDR cada una. Dimos la vuelta a la isla en 2 horas y medía parando en varios columpios y playas. El calor volvía a apretar y alquilamos dos máscaras (hasta el alquiler de máscaras por barato que sea se tiene que regatear) para seguir descubriendo la costa. No había mucho mas que hacer, así que estuvimos todo el día en la playa. Al atardecer fuimos al lugar de los columpios a verlo caer. No fue tan espectacular como el del día pasado, pero la foto de con los columpios daba su juego.

Irene se hizo 983428965651 fotos en cada columpio

Por último buscamos un barco para ir al día siguiente a la isla de Nusa Penida, más cerca de Bali ya que en dos días volábamos a Australia, esta isla parece ser paradisíaca y poco turística. Por último cenamos en la playa con unas chicas vascas que conocimos en el crucero.

El último día las 11 a.m. estábamos en la playa junto con una orda de turistas a lo desembarco de Normandía. El barco aterrizaba en la arena, cargaba a la gente y cuando estaba lleno salía. Habíamos conseguido unos billetes para llegar hasta PadangBai por 270 000 IDR cada uno. El barco rápido hacia escala en Gili Air, Lombok y de ahí a PadangBai en Bali. Ese trayecto nos quedamos dormidos por las biodraminas que por si acaso tomamos.

Divisando tortugas en Tortuga Bay

Una vez en Bali empieza lo bueno, hemos de coger un autobus hasta Sanur y conforme vamos caminando a la estación un montón de gente nos avisa de que nuestra parada es la última y estaremos más de 3 horas en llegar. Empezamos a mosquearnos pensando que era verdad, pero ni más lejos los timadores son ellos. Lo que intentan es que pensando que vas a estar 3 horas dando vueltas por Bali cojas uno de sus taxis que te lleva directo. Al final en la parada nos comentan que no, nos juntan por personas que van al mismo lugar y cada vehículo parte hacia un lugar distinto. Al llegar a Sanur intentamos pillar un barco para Nusa Penida pero cuando ya habíamos regateado el precio y comprado los billetes nos comentan que el día 1 es fiesta nacional y no saldrá ningún barco. Lo corroboramos con otras empresas y así era.

Bali es un lugar perfecto para el surf

No podíamos ir ya que el uno embarcábamos para Australia, así que nuestro deseo de conocer Nusa Penida se desvaneció. Sin saber que hacer buscamos un hostel cerca del aeropuerto. Agarramos el transporte público (que aunque no lo parezca, bali tiene transporte publico) y por 3500 IDR nos plantamos en el hotel. Los días que nos quedan los dedicamos a conocer playas del sur de Bali que no tienen desperdicio: Karma Beach, Nusa Dua, Gunung Payung…

Katmandú

El autobús desde Pokhara salió a las 9 de la mañana (solo hay salidas por mañana) y llegó a Katmandú cerca de las 17h de la tarde. En la entrada a la ciudad el tráfico era considerable y lo que tenía que ser un trayecto de 6 horas se extendió a 8.

Encontrar nuestro hostal fue misión imposible ya que estaba en una calle donde los coches no pueden acceder y el taxi estuvo dando vueltas durante casi una hora. Al final lo encontramos, era una casa familiar que alquilaba un par de habitaciones. Una mañana nos invitaron a desayunar con ellos a su casa un desayuno típico nepalí a base de Dal Bhat, ¡a eso se le llama empezar bien el día!

Ese día solo salimos fuera a cenar, en nuestra calle había varios restaurantes, y nos acostamos pronto. Al día siguiente nos tocaba visitar una de las ciudades del valle de Katmandú, Patan y por la tarde queriamos ver el Monkey Temple o Swayambunath que estaba a 5min a pie del hostal y que es famoso por una stupa a la que se llega tras subir unas cuantas escaleras (pocas, veníamos de los Anapurnas haha) y como no, muchos monos.

Para llegar a Patan fuimos en taxi ya que nos cogía a 6km del hostal. La ciudad, estamos seguros de que tenía mucho encanto, pero el terremoto dejó bastante huella en ella. Muchos templos destruidos y la restauración de los mismos sigue un proceso lento en la zona de Durbar Square. En teoría hay que pagar una entrada pero suponemos que debido al estado en el que está la zona ya no la exigen. Paseamos por sus callejuelas que tienen mucho encanto, pero es cierto que se ven bastantes edificios derrumbados y hay muchísimo polvo en el ambiente (no está demás llevar una mascarilla).

El Monkey temple es bastante bonito. Arriba hay una stupa de colores toda rodeada de oraciones cilíndricas y banderas de colores (vamos, muy característico de Nepal). También hay muchos monos campando a sus anchas, y sorprendentemente, no están locos como en Bali.

El día siguiente lo dedicamos a ver otra de las ciudades del valle de Katmandú, Bhaktapur. También sufrió los efectos del terremoto, pero estaba en mejor estado que su colega Patan a nuestro parecer. Nos gustó mucho, sin duda es y era una ciudad con un encanto especial de un estilo “medieval”. Está llena de tiendecitas y cuenta también con su Durbar Square. Aprovechamos para comprar unos souvenirs. En teoría también había que pagar 13000 rupias, pero nadie nos pidió el cobro. Para llegar a esta ciudad cogimos uno de los autobuses que pasan por la circunvalación. Basta decir Bhaktapur y te subes a uno. Los precios son simbólicos. De vuelta, paramos en una de las estupas más bonitas de la ciudad, por no decir la que más: Boudhanath. Un lugar muy místico.

Para acabar nuestro recorrido por katmandú turisteamos por el barrio de Thamel, en él hay un montón de tiendecitas y bares para ambientarte.

En resumen, las ciudades en nuestra opinión, no son lo más bonito de Nepal. Quizás los templos de Katmandú tuvieron mucho encanto previamente al terremoto, pero por desgracia las labores de restauración van lentas. En palabras de los locales, el dinero no llega a las manos adecuadas. Pese a ello, las aportaciones a los locales son clave, así que si quieren ayudar, visiten el país. Su gente y sus paisajes no les pasarán desapercibidos.

Al día siguiente a las 5 de la mañana cogíamos un taxi rumbo al aeropuerto internacional. Un vuelo de Air India con escala en Delhi por 230€ nos devolvía a España finalizando así casi 8 meses de viaje.

¡Hasta siempre Nepal!

 

Vuelta a los Annapurnas

Primero de todo, desmentir alguna de las cosas que oiréis o leeréis al buscar información sobre la ruta de los Annapurnas valorándolo como técnico deportivo en montaña que soy.

“Es una ruta que cualquiera puede hacer” Si, cualquiera puede, pero no como se quiera. Si nunca has hecho montaña o no estás acostumbrado, no pienses que vas hacer está ruta cargado con tu mochila en 12 días como has leído han hecho algunos. Valora contratar un porteador y no hagas que tus rutas sean superiores a 15km o 500 metros de desnivel.

“La realicé gastando 4$ diarios” Si alguien te comenta eso, simplemente es un fanfarrón. De cada vez es más difícil encontrar Guest House que te den la habitación gratis por comer y desayunar, y suponemos en pocos años esa tendencia desaparecerá. Prepara entre 100 y 300 rupias por habitación. Comer saldrá por 500 rupias a no ser que te alimentes 15 días a base de arroz. Nosotros fuimos con un presupuesto de 1300 rupias por día cada uno y fuimos bastante justos. En algunos hostel os cobrarán por la ducha o el wi-fi.

“La realice en 9 días” Kilian Jornet ha hecho mucho daño. No recomendamos hacerla en menos de 15 días a no ser a cortes en autobús o jeep el descenso. Superar los 500m de desnivel positivo en un día puede suponer padecer mal de altura y que tengas que darte la vuelta o peor aún, que tengan que venir a buscarte el helicóptero. Y lo decimos porque vimos casos reales de rescate, así que mejor tómatelo con calma.

“Me compré todo el material en Pokhara” La ropa de esta ciudad es toda falsa y de mala calidad. Por comprarte una camiseta de manga corta o un short no pasa nada, pero cuando necesitas algo más técnico comprar ropa de calidad puede suponer pasar un mal trago o incluso morir. Si te llueve a 4500m de altura y tú ropa no es impermeable puedes pasar un día horrible. En las últimas etapas, el frío es una dura barrera, si tu plumas o saco de dormir no es de calidad puedes pasar la peor noche de tu vida. En cuanto a plumas y Gore text, no te la juegues, apuesta por la calidad. Yo me compré unos calcetines y no me duraron ni lo que tarde en hacer toda la ruta.

Ahora si, está fue nuestra ruta:

Día 1: Pokhara (800m) – Besisahar (820m) – Bahundanda (1310m) 17km 6h

Salimos desde Pokhara desde la estación de autobuses turística a las 6 a.m. Habiamos dejado las maletas grandes en el Hostel de Pokhara que muy amablemente nos dejo guardarlas e ibamos con lo justo. (A esas alturas todo gramo pesa) Tras 4 horas de tumultuosa carretera llegamos a Besisahar y pudimos ver el Manaslu en todo su esplendor. De ahí caminamos con un sol de justicia durante 5 horas hasta Bahundanda.

Mucha gente evita este recorrido cogiendo un bus hasta más adelante ya que el itinerario transcurre por una polvorienta carretera bacheada, aunque de vez en cuando hay desvíos que te adentran por el bosque.

Dia 2: Bahundanda (1310m) – Dharapani (1900m) 23km 9h (40km acumulados)

Decidimos salir pronto para evitar el sol y el viento de la tarde. Ademas, por la mañana el cielo está mucho más despejado y las vistas son mucho mejores. Seguíamos caminando paralelos a la carretera y esto será así hasta Manang, aunque continuamente nos desviaremos por zonas con vistas a los Annapurnas IV y II.

Hoy fue un día largo ya que queríamos recortar un día para tenerlo para imprevistos, así que salimos prontos y nos pusimos pies a la obra. Al final tanto esfuerzo hizo mella y llegamos a Dharapani bastante cansados. Sobre todo porque después del mediodía sopla un viento incesante.

Día 3: Dharapani (1900m) – Chame (2710m) 16km 4h 30 min (56km acumulados)

Otra mañana espectacular en la que decidimos salir pronto para que el viento del mediodía no nos moleste. Otra de las ventajas de salir temprano es que a las 11 hace un sol ya de justicia y nos deshidrata bastante.

Las vistas de los Annapurnas siguen siendo espectaculares y en este tramo hay dos caminos a elegir. Decidimos elegir el que sube a Thanchowk ya que eso hará estemos mas altos mas tiempo. Y en este proyecto todo suma. Al final nos levantamos mejor de lo que esperábamos del tute de ayer así que el recorrido fue placentero.

Día 4: Chame (2710m) – Nagawal (3680m) 24km 6h (80km acumulados)

Hoy era el ultimo tramo largo de kilómetros que hacíamos. Ademas volvimos a subir casi 1000m de desnivel para dormir lo mas alto posible. Con esto habíamos conseguido robar un día al itinerario previsto, eso si, nos paso algo de factura.

En este tramo también tienes dos caminos para elegir. Nosotros elegimos es de mas altura hasta Nagawal por dos razones: Una la aclimatación, otra, porque habíamos leído las vistas eran mucho mejores y efectivamente no defraudo.

La noche la pasamos con un poco de mal de altura que un hibuprofeno no solucionara. Al día siguiente dormiríamos mas abajo así que sabíamos estaríamos mejor.

Día 5: Nagawal (3680m)- Manang (3540m) 10km 3h (90km acumulados)

Un paseo comparado con los demás días, nos sirvió para recuperar fuerzas y descansar ya que llegamos relativamente pronto a Manang. Como la noche la habíamos pasado mal decidimos hacer al día siguiente un día de aclimatación al Ice Lake. Había que asegurar todas nuestras cartas para no tener que darnos la vuelta por el mal de altura. Ya no podíamos recortar tiempo haciendo largas rutas ya que ahora la altitud jugaba un papel importante y no podíamos ascender mas de 600m al día.

Día 6: Manang aclimatación Ice Lake

Salimos de Manang (3540m) rumbo al Ice lake a 4600m. Una buena aclimatación para afrontar el tramo final. Para ir al lago hay que deshacer el camino hasta la aldea anterior (también se puede pernoctar allí. Son apenas 30 minutos).

La ascensión es larga pero accesible si se sube tranquilo. El camino esta perfectamente señalizado y a 4200 metros tienes un pequeño restaurante. Los precios son caros pero los sube el dueño con burros y es comprensible.

Tras descansar en el restaurante vimos llevábamos poca agua y alimento. Así que subimos a los 4500 metros y al ver se tapaba y no tendríamos vistas decidimos bajar. El objetivo estaba cumplido. Mañana veremos si nuestra aclimatación es buena.

De regreso a Manang teníamos un hambre voraz, casi al borde del desmallo. Nos paramos en una panadería/cafetería donde probamos las mejores tartas del viaje. (y no era por el hambre, eran realmente buenas)

Al ver la cara descompuesta de Irene una chica en español nos dijo si se encontraba bien, era enfermera (Como nos gusta a los enfermeros españoles viajar, al igual que en Indonesia con nuestras amigas Vascas y andaluzas aquí también tendremos amigos del gremio durante unos días.

Al final acabamos haciendo tarde los cuatro hablando sobre nuestros viajes y anécdotas.

Día 7: Manang (3540m) – Yak Kharka (4050m) 9km 3h (99km acumulados)

9km y 3 horas de recorrido hasta llegar a Yak Kharka 4050m. El camino recorre varios puentes y no es muy empinado aunque la altitud ya empieza a hacer mella. Nos encontramos con la pareja de enfermeros de Asturias (Aunque eran leoneses) y el se encuentra con vómitos. Le damos un primperam para que se lo pinche si lo cree necesario y quedamos con que nos veremos en Yak Kharka.

Llegamos pronto y lo dedicamos a descansar. 1h después llegan los chicos y me comenta ya se encuentra mejor. Ese día tuvimos a la noche un poco de cefalea pero con un hibuprofeno la pasamos medianamente bien. Normalmente la cefalea viene a la tarde debido a que el cielo se nubla y produce una borrasca o baja presión, lo cual hace haya menos presión que durante la mañana que aparece despejado y la cabeza nos duela mas

Día 8: Yak kharka (4050m) – Thorang Phedi (5450m) 6km 3h (105km acumulados)

Apenas 6km y 3h de ruta, disfrutando al máximo de las vistas a los Annapurnas. Nos sentíamos bastante bien y llegamos temprano a Thorang Phedi 4450m. Nos alojamos en el primer hostel y pagamos 100 rupias por la habitación.

A la tarde queríamos subir hasta High camp y bajar para aclimatarnos pero nos dio pereza y preferimos descansar para ahorrar fuerzas ya que mañana era el día D y había que estar al 100%

Esa noche también tuvimos algo de cefalea así que cayó otro hibuprofeno. Mañana el gran día Alea acta est.

Día 9: Thorang Phedi (4450m) – Thorung pass (5416m) – Muktinath (3800m) 16km 7h (121km acumulados)

¡Llegó el gran día! ¡Y menudo día! Nos levantamos a las 4 a.m. Las primeras personas ya empezaban a subir. Recogimos todo, nos abrigamos, abrimos la puerta y… ¡No puede ser verdad! Días perfectos todo el trayecto y ¡Esta noche nieva! Lo peor no es la nieve, es que a esta hora esta todo congelado.

Empezamos subiendo hasta High Camp, el viento gélido nos pegaba en la cara y nos costaba avanzar sin patinar. Llegamos en apenas 40 minutos y las sensaciones no son buenas. La nieve esta muy dura para ir sin grampones y yo ya tenia los pies congelados del viento. Tras descansar en High Camp y viendo los grupos al final se animaban a subir le digo a Irene de intentarlo. Pero al poco rato de subir vemos hay que caminar por un desfiladero congelado y viendo como algunos se la juegan y sus penurias por atravesar lo decidimos volver a High Camp. Pensábamos que aquí se había acabado nuestra ascensión.

Mientras esperábamos, nuestros compañeros asturanos llegaron, tampoco lo veían claro. Mucha gente esperaba en el refugio, pero poco a poco la gente se iba animando. Al final, tras cuatro horas de espera veo la nieve esta mas húmeda ya que el sol le ha pegado un poco. Atravesamos el desfiladeros y emprendemos la ascensión, no sin antes algún que otro patinazo. Este tramos empieza a ser menos empinado y dejamos a los asturianos atrás ya que nuestro ritmo es mas fuerte. Los chicos asturianos me dejaron unas bandas para los pies que se calentaban al unir dos líquidos que me fueron de fabula. ¡Bendito calor!

Irene avanza muy fuerte y a mi me cuesta seguirla (parece esta mas aclimatada) pero aun así vamos a muy buen ritmo pues vamos avanzando a gente que había partido antes que nosotros. Llegamos a un refugio donde la gente para a tomar un café. Descansamos un rato, hacemos unas fotos y tiramos para arriba. ¡Cada vez queda menos!

Al final avanzo un poco y vemos a lo lejos de la loma un refugio y un montón de banderas. ¡Es ahí! ¡Hemos llegado! ¡Lo hemos conseguido! Llegamos y la alegría es máxima, sobre todo después de la mañana en la que pensábamos no lo conseguiríamos. Comemos un poco, hacemos un sinfín de fotos y entramos en el pequeño refugio donde vemos a un hombre tumbado con mantas. Padece mal de altura y no puede bajar, comentan ya has llamado al helicóptero para que lo rescate. Junto a el había más personas con mal de altura. Les comentamos si aún tienen fuerzas han de bajar, ya que esperar aquí arriba es contraproducente. Una chica al escucharnos se levanta y se dispone a bajar.

Nos dimos cuenta que mucha gente desconoce los peligros de la montaña, esta chica no sabia que bajando se sentiría mejor, vimos a otras subir a 5400m ¡en leggins! con las piernas congeladas o otro fenómeno en deportivas al que le vimos patinar y caerse 3 veces en 10 metros. La gente tiene le tiene muy poca conciencia a la montaña y ahí se puede pagar caro.

Tras ver que no podíamos hacer nada y la ayuda estaba en camino decidimos empezar a bajar. Seguíamos adelantando a gente y a los pocos metros de bajar vimos a un chico en el suelo vomitando. Su amigo decía se encontraba mal. Sacamos el botiquín y le pinchamos un primperam y le dijimos si podía bajar. Dijo que si y continuamos nuestro camino.

La bajada se hacia interminable y queríamos parar a comer, pero el viento soplaba ferozmente y los dos refugios por los que pasamos prefabricados eran sendos estercoleros. Las piernas empezaban a flaquear pero no podíamos parar con ese viento, había que seguir bajando. Al final, tras un enorme pedregal, vimos Charabu, la primera aldea de bajada.

Paramos a comer y era tarde ya. Aún así allí arriba aún había mucha gente pues adelantamos a muchísimos. Poco a poco fueron llegando, el chico de los vómitos se paro en la primera casa y se quedo allí a descansar, la chica del mal de altura nos agradeció abajo que la hubiéramos animado a bajar. Cuando decidimos partir a Muktinath vimos a las chicas de los leggins allá arriba siendo dos puntos minúsculos, pero ni rastro de los asturianos. Estábamos preocupados.

Llegamos a Muktinath  realmente cansados. Pillamos un hostel con terraza a la calle y mientras descansábamos los pies veíamos a la gente llegar. Por fin, a nuestros amigos del norte. Ellos también lo habían logrado.

Día 10: Muktinath – Jonson

Día 11: Jonson – Tatopani – Sikha

Día 12: Sikha – Ghorepani

Día 13: Ghorepani- poonhill – NayaPul

  • Un consejo, en Jonson hay bancos donde podréis sacar dinero con vuestra tarjeta. En muchas webs dice no hay cajeros pero eso ya no es así.

Pokhara

Tras abandonar India por la frontera de Sunauli desde Varanasi nos dirigimos al puesto de inmigración para sellar la vida on arrival. El puesto está justo al entrar a la derecha, cuidado no os lo paséis pues nadie os detendrá para advertidos.

La visa on arrival tiene algo de tela, cuesta 40$ perfectos. Eso quiere decir que si es tan muy arrugados, viejos o con alguna microrotura os los echarán para atrás. Los quieren ímpolutos. A nosotros nos rechazó 2 billetes porque tras 7 meses doblados se había roto 1mm un lateral a pesar de ser nuevos.

Tras sellar los pasaportes nos avisaron el último bus a Pokhara salía en breve, así que compramos los billetes ya que también nos comentaban eran los últimos. Al llegar al bus descubrimos que ni eran los últimos, ni la salida era inminente… será que están muy pegados a India y aún se les pega algo…

Tras una noche interminable en el bus llegamos a Pokhara a las 6 de la mañana. En la estación, un nepalí nos ofreció quedarnos en su Guesthouse por 800rupias. Nos pareció un precio razonable ya que nos dejaban dejar las maletas gratis durante nuestras dos semanas en las montañas.

Ese día lo dedicamos a sacar los permisos necesarios para el trekking de la vuelta a los Annapurnas. El organismo para sacarlos está a 10min a pie de la zona del Lago que es donde se hayan los alojamientos turísticos. Nos costaron 4000 rupias por persona los dos, uno es el Tims y otro el Acap y te los van pidiendo en varios puntos del trekking.

También aprovechamos para mirar algunas de las tiendas “North-fake” de al lado del Lago. Se ve a la legua que todo es falso así que sólo compramos dos pares de calcetines y un gorrito. Pasear por al lado del Lago es agradable y puedes alquilar una barquita a remos. Veníamos de una experiencia similar muy reciente en Varanasi así que preferimos descansar. ¡Mañana empezaba nuestra aventura por los himalayas!

Varanasi

Tras 12h de tren desde Khajuraho llegamos a Varanasi, ciudad sagrada y espiritual donde queman los cuerpos de sus difuntos en un río Ganges que ya poco tiene que ver con el azul río que vimos en Rishikesh.

Un tuk tuk no dejó lo más cerca que pudo de la Guest House por 500 rupias. Aún así tuvimos que callejear un trecho. El centro de Varanasi es un laberinto de calles estrechisimas con avivados comercios.

Nos alojamos en el Family Guest House por 500 rupias. Y la verdad que al principio muy bien, el chico nos llevó a un restaurante después bueno y barato, nos dijo que lo llevaba su hermano pero que no teníamos porque comer allí si no nos gustaba. Pero había un cartel de unos españoles que aseguraban ahí se hacia la mejor tortilla de patatas de la India, así que razones para quedarse mo faltaban.

Posiblemente era la mejor tortilla de patatas de la India, pero ni por asomo la mejor de España. Aunque después de 20 días a base de curry nos supo a gloria.

Le comentamos al chico de la guest que a las 5 am nos íbamos del hotel, ya que nuestro bus salía a las 6. Pero que no sabíamos como salir de ese laberinto de calles para encontrar un tuc tuc y el chico nos comentó el llamaría uno.

Con todo todo arreglado nos fuimos a ver los Ghats y dimos un paseo en barca al atardecer para ver la cremación de los muertos. Desde la distancia del agua le da un aire más místico, que no la de estar justo enfrente oliendo a carne quemada y con el morbo de ver a pocos metros como se quema el cadáver.

Incluso da más intimidad a los familiares que están de luto. No creemos a nadie le guste estés velando la muerte de un familiar y aparezcan una manada de extranjeros a ver como se hace sorprendidos o haciendo fotos. Por esa razón preferimos verlo desde la distancia, lo cual, no deja de ser sorprendente ver las hogueras en el borde del río.

Tras ello fuimos a cenar y a dormir. Al llegar al hostel Nos encontramos con la primera sorpresa. El dueño nos dijo el no iba a llamar a ningún tuk tuk. Que nos buscaremos la vida, abría alguno en la calle principal. El problema era que en ese laberinto de calles estrechas no sabíamos como llegar hasta la principal.

Alberto salió a callejear y tras memorizar como salir, al final encontró un tuk tuk que tras acordar el precio le dijo estaría ahí para llevarnos a la estación. Una vez los deberes hechos, nos fuimos a la cama.

Nos levantamos a las 4:30 am. Recogimos las cosas y cuando íbamos a salir de la Guest House nos la encontramos cerrada. ¡Y eso que habíamos avisado! Subimos a recepción y no había nadie, así que empezamos a gritar a ver si alguien nos oía. De una habitación salió un chico y al contarle que nos íbamos nos dijo a el nadie le había ínformado de nada y nos abrió. Mal empezamos….

Las callejuelas de noche parecían sacadas de una película de terror con personajes de lo más siniestros… Llegamos donde nos debía esperar el tuc tuc y… obviamente no estaba… ¡Nunca confíes en la palabra de un Indio! Salimos a la calle principal y paramos otro que nos llevó a la estación de autobuses.

Pensábamos aquí había acabado nuestra odisea pero no fue así… El bus que debíamos pillar hasta la frontera nunca existio… perdimos el dinero de los billetes porque se los reembolsaron a la empresa donde los habíamos comprado en Khajuraho que era quienes los había expedido y tras dos horas en la estación, compramos unos billetes hasta Gorakpur con la esperanza de ahí poder ir a la frontera.

Tardamos todo el día en llegar a la frontera con parada en Gorakhpur para cambiar de bus. Al llegar al pueblo de Sanauli los tuk tuk intentarán timaros para llevaros a la frontera. No les pagáis caso, está a escasos 200 metros de la parada.

Lo que antes deberéis hacer es sellar la salida y la oficina de inmigración está 50 metros detrás de la parada. Nosotros tuvimos que deshacer el camino ya no les creíamos. Después de casi un mes de constantes mentiras y dimos, por una vez decían la verdad…

Sellamos y cruzamos la frontera, nuestra ruta por India había finalizado, Nepal nos esperaba.

Khajuraho

Llegamos a las 6 de la mañana desde Orchha tras el peor tren de nuestras vidas. Al reservar no había plazas en segunda clase así que compramos en tercera pensando por 4 horas no iba a pasar nada. Pues bien, cuando llegamos en el vagón había tres veces más la capacidad que debía abarcar. Obviamente la gran mayoría se habían colado ya que en tercera no hay revisores.

Tras alcanzar nuestras literas y echar a toda la gente que las había okupado, apenas pudimos descansar ya que el ruido de la gente y el calor era insoportable y en cuanto te despistabas un poco alguien, ya se te había sentado en parte de tu litera. Un infierno de noche vamos…

Un tuk tuk nos llevó por 100 rupias a hostel ya que la estación está unos kilómetros a las afueras del pueblo. Nos alojamos en el Khajuraho Family Guesthouse por 450 rupias la noche y la verdad que muy bien. La gente encantadora y como única pega, era la falta de aire acondicionado ya que el calor empezabada a apretar en India.

Tras descansar unas horas nos pusimos rumbo a los templo de dentro de la ciudad. Son los únicos que se tienen que pagar (500 rupias como no) y los templos son una pasada en cuantos a las esculturas de sus paredes adornadas con posiciones del kamasutra.

Tras la visita al complejo fuimos a reservar los billetes para Varanasi y ahí nos dimos cuenta que si no salíamos esa misma noche, deberíamos esperar dos días más ya que no hay trenes diarios. Estábamos algo cansados para salir esa misma noche y Khajuraho es un pueblo tranquilo que no tiene nada que ver con el resto de India. Así que decidimos quedarnos, simplemente nos supo mal no haber estado un día más en Orchha si lo llegamos a saber.

También quisimos reservar el tren de Varanasi a Gorakpur para de ahí pillar el bus a la frontera con Nepal. Pero cual fué la sorpresa que no había ya billetes. Aterrados por pensar en volver a pasar otra noche en tercera clase, al final encontramos un bus te llevaba directo a la frontera en 6 horas. Así que no dudamos en pillarlo.

El segundo día lo dedicamos a visitar los complejos del exterior del pueblo. Estos no son tan impresionantes como los del interior. Pero son gratis, así que recomendamos primero ver estos y aunque estén a las afueras, puedes visitarlos caminando o en bicicleta.

El tercer y último día fuimos a visitar el Parque Nacional de Panna. A ver si teníamos suerte y veíamos tigres. El safari nos costó 1850 rupias a cada uno con jeep, entrada al PN, conductor y guia. Puede salir más barato si en el jeep va lleno con 6 personas, pero nosotros no encontramos a nadie más.

Vimos innumerables ciervos, monos y jabalíes. Muchos herbívoros, pero a pesar de estar en las Pozas con agua a la espera algún tigre fuese a refrescarse no aparecieron. En el río pudimos vislumbrar algún que otro cocodrilo pero no se vieron con claridad ya que estaban muy lejos.

Quedamos un poco decepcionados con el Parque y a las 10 ya íbamos de regreso al hotel ya que el calor empezaba a apretar y los animales se refugian en en zonas espesas.

Lo que quedaba de tarde la aprovechamos para descansar ya que a las 11 pm salía nuestro tren hacia Varanasi. Último destino de nuestro viaje por India

Pushkar

Salimos desde Jaipur en un bus que nos costó 400 rupias (muy caro para el pais) para llegar en dos horas a Pushkar. La empresa encimaluego nos cobró 10 rupias por maleta en la bodega. Esta gente no tiene ningún escrúpulo en cobrarte por todo. Para colmo los turistas de delante Para no pagar la maleta la subieron y pusieron a sus pies, y como estaban incómodos nos les importó reclinar sus asientos a pesar de nuestros reproches. Se ve la mala educación en este país se contagia.

Tras llegar a Pushkar dejamos las maletas en el Hotel Shankar Palace, que reservamos por 400 rupias la habitación doble con baño propio. Un hotel regentado por unos jóvenes muy agradable que recomendamos.

Pushkar es conocida por ser una ciudad sagrada. Numerosos ghats rodean la laguna donde la gente se baña. Hay que tener cuidado con las personas que te ofrecen flores para realizar ofrendas, pues una vez las has tirado al agua te piden una cantidad considerable de dinero. En cuanto los veáis sed tajantes y rechazar su oferta.

La ciudad también es conocida por ser un punto de compra de artesanía y telas. Mucha gente compra aquí generó para después venderlo en Europa y como no, Irene se volvió loca comprando de todo a muy buenos precios.

Mientras comprabamos visitamos el templo de Brahma el cual no nos llamó nada la atención. Los templos de Bali o littel india en Singapure son mucho más bonitos.

Mientras regresabamos de la maratoriana tarde realizando compras, paramos a comprar los billetes de tren para el día siguiente a Udaipur y para finalizar, fuimos al sunset café a ver la puesta de sol donde los últimos rayos del anochecer reflejan de dorado la laguna con sus Ghats.

Rishikesh

Llegamos a esta ciudad cuna del yoga y bañada por el Ganges muy cansados tras tres noches durmiendo en transportes. Si bien no es tan tranquila como la pintan, hay una diferencia considerable respecto al resto del país. Total que nos quedamos tres días y dos noches. Pudimos recargar pilas ya que llovió en un par de ocasiones y bajaron las temperaturas, no más de 28 grados. La comida también nos resultó más rica, la ciudad menos agobiante con el turista y algo menos sucia. Eso sí, del ruido en las calles, las vacas y el caos circulatorio no nos libramos. Seguíamos en India!

Nos alojamos en Sonja Guesthouse en la zona de Lakshman Jhula por 700rp la noche. El alojamiento bastante recomendado, incluso pude hacer clases de yoga a cambio de una pequeña donación. El primer día paseamos por el Ganges cruzando los puentes colgantes y fuimos al ahsram de los Beatles. No merece la pena a no ser que seáis muy fans, abandonado y caro 600rp.

Comimos en un restaurante coreano tipo chill out (sí en India, suena raro) con bonitas vistas al río y nos quedamos allí relajandonos hasta que la lluvia hizo acto de presencia una hora antes del atardecer.

El segundo día decidimos ir a practicar rafting, por 500 rupias cada uno te enviaban en un 4×4 con la barca encima y en una hora ya estás remando por los rápidos. Es un rafting bastante light pero divertido. También te da la oportunidad de bañarte en el Ganges sin miedo a perder un brazo por la contaminación. Aquí arriba el río aún se ve turquesa. Eso sí, la lluvia hizo acto de presencia al final y pasamos algo de frío.

Después de una merecida ducha fuimos a comer. La verdad que aquí los restaurantes tienen bastante buena pinta, aunque no recomendamos sus panaderías, esos croasanes saben a todo menos a croasan. Como el día no era muy apacible pasamos la tarde en el hostel intentando secar la ropa un día lluvioso…

Irene aprovecho para hacer una clase de yoga que repitió al día siguiente a la mañana. Tras la clase realizamos una excursión a las cascadas de Panta. A una hora del hotel por la carretera se accede a estos dos saltos de agua. No son gran cosa pero te permiten un chapuzón con el calor que hacía.

A la tarde fuimos a ver la ceremonia Aarti.

A las 22:00 Salimos en un bus cama a Delhi por 800 rupias cada uno. ¡El infierno nos volvía a esperar!